Respuesta corta: las cebollas se conservan meses en un lugar fresco, seco, oscuro y ventilado — nunca en bolsa de plástico ni en la nevera. Y no todas las cebollas son de guardar: la clave está en el tipo de cebolla.
¿Dónde se guardan las cebollas?
En despensa, garaje o trastero: entre 5 y 15 grados, sin humedad y con aire. Una malla, una caja de madera o unas medias colgadas (el truco de siempre) funcionan porque dejan respirar el bulbo. La luz directa y el calor disparan la brotación.
¿Las cebollas se guardan en la nevera?
La cebolla entera, no: la humedad de la nevera ablanda las túnicas y acelera la podredumbre. En la nevera solo va la cebolla ya cortada, en un táper cerrado y para consumir en 2-3 días.
¿Se puede congelar la cebolla?
Sí, picada y en crudo, lista para sofrito: pierde textura para comerla cruda, pero para cocinar va perfecta. Congélala en porciones y evitarás tirar media cebolla cada vez.
¿Por qué se pudren o brotan las cebollas guardadas?
Casi siempre por dos motivos: humedad (podredumbre) o calor y luz (brotación). Y por un tercero que nadie cuenta: no era cebolla de guarda. Las cebollas tempranas tipo babosa son para consumir en fresco; solo las tardías de conservación, como la recas, están hechas para aguantar meses.
El truco del agricultor
Compra según el calendario: de primavera a verano, babosa para consumir; de septiembre en adelante, cebolla recas de guarda, que bien almacenada te llega hasta la primavera siguiente. Es exactamente como lo hacemos nosotros en la finca.
Escrito por Pedro y Carlos Aljaro, hermanos y agricultores ecológicos en Llanos del Caudillo (Ciudad Real). Cultivamos ajo, cebolla, calabaza, calabacín, melón y sandía. Si tienes frutería o distribución, aquí tienes nuestro catálogo al por mayor.
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